Te animamos a visitar uno de los yacimientos rupestres más importantes de la Región. En este abrigo te aguardan pinturas con más de 6.000 años de antigüedad, que incluyen figuraciones levantinas (como un arquero y figuras femeninas) y esquemáticas (con motivos simbólicos-religiosos).
La Iglesia y los restos del Convento de la Merced de Calasparra fueron fundados a principios del siglo XVII (aproximadamente en 1625) sobre una antigua ermita, destacando como un importante hito histórico en el centro del municipio. Aunque fue severamente dañado y saqueado tras la Guerra de la Independencia en 1812, el sitio conserva valor histórico, incluyendo la imagen de un Crucificado del escultor Juan Manuel Miñarro López.
Aunque popularmente se le conoce como "Arco Romano", esta estructura es en realidad una de las puertas de la antigua muralla medieval que rodeaba la villa en el siglo XV. Conocida como Puerta de Canara, era uno de los principales accesos al recinto amurallado.
Situado en pleno casco antiguo, este arco de medio punto enmarcado por sillares de piedra es un vestigio evocador del pasado defensivo de Cehegín. Atravesarlo es como entrar simbólicamente en la ciudad histórica, un pequeño pero significativo monumento que conecta directamente con el pasado medieval de la localidad.

La calidad de sus variedades es conocida mundialmente. Es el primer arroz con Denominación de Origen en España. Su cultivo es único, ya que no se realiza en aguas estancadas, sino en aguas limpias y frías que fluyen en continuo, lo que le proporciona un alto nivel de calidad al grano.
El Coto Arrocero Calasparra situado en un área muy montañosa y soleada, está formado por las tierras regadas por los ríos Segura y su afluente el Mundo, a su paso por los municipios de Calasparra, Moratalla y Hellín.
Su entorno ecológico es claramente diferente de otras zonas arroceras, pues se cultiva en un área muy montañosa y soleada, situada al Noroeste de la Región.
La calidad y prestigio de estos arroces son debidos a la climatología, la frialdad y pureza de sus aguas, a la inclinación de las parcelas que permiten que exista drenaje, no quedando el agua estancada, a la alternativa de cultivos y a la utilización de semillas seleccionadas.
Sus características de calidad se manifiestan en su sabor y dureza. Presenta unos granos deshidratados que absorben mayor cantidad de agua durante la cocción, hinchando en mayor proporción que los demás arroces. Y así cuando pinchas te ofrece más información.
La alfarería muleña es eminentemente utilitaria, y los talleres son conocidos como ollerías. También destacan los artesanos que, con pieles de cabra y oveja, se dedican a la singular confección de los tambores que resuenan en Semana Santa.
El Ayuntamiento de Calasparra, conocido como la Casa Consistorial, se ubica en un edificio histórico en la Plaza de la Corredera. El edificio original destaca por su arquitectura sobria y funcional, presidiendo uno de los laterales de la plaza más importante de la villa. Como centro administrativo del municipio, es el lugar donde se toman las decisiones que rigen la vida local. Su ubicación privilegiada lo mantiene como un punto de referencia en el día a día de los calasparreños.
El paraje de Somogil es un precioso enclave natural, situado cerca del Barranco de Hondares, una zona de especial conservación y alto valor ecológico. En este se encuentran dos pozos de agua natural realmente increíbles. Uno de ellos de origen termal, con agua templada que tiende a ser fría. Hoy en día, el lugar es un auténtico remanso de paz, ideal para el descanso.
A solo 3 kilómetros del centro urbano, Begastri es un yacimiento arqueológico tardorromano y visigodo de los más importantes a nivel nacional. Begastri alcanzó su máximo esplendor al convertirse en sede episcopal durante su época visigoda (hasta el siglo VIII d.C.). Albergó una gran Basílica que custodiaba la Cruz Monogramática de Cehegín, hoy un símbolo de la ciudad.
Tras el abandono en el siglo VIII, la acrópolis se reconvirtió en terreno de cultivo.

Se trata de una bodega familiar fundada en 1998 y situada entre viñedos propios en el Valle del Aceniche –valle declarado de interés paisajístico natural y zona de alto valor ecológico– Está situada a 10 kilómetros de Bullas. En Balcona son viticultores y seleccionan sus mejores uvas para elaborar vinos que expresan su terruño de forma natural, con mínima intervención en bodega. La finca la compró en los años 40 la abuela de la familia: Josefa, apodada la Balcona porque su casa tenía un balcón. A lo largo de los años la familia fue transformando el tradicional cultivo de cereal en viñedo.
En 1997, tras una conferencia a la que asiste como ponente Josep Lluis Pérez Verdú, uno de los padres del Priorat, decidieron iniciarse en elaboración de vinos de larga vida en botella, como su vino “Partal de Autor 2006”, que aún actualmente se muestra perfecto para disfrutarlo. Además de los vinos tintos: Mabal, 37 Barricas y Partal, con el paso de los años las elaboraciones evolucionaron a vinos ecológicos y naturales, ampliando además la gama a vinos blancos y rosados. Desde 1998 realizan visitas guiadas a viñedos y bodega.
En 2007 estrenan la sala de catas y, desde entonces, han ido mejorando la experiencia a los amantes del vino que los visitan con otras actividades, como las Cenas Entreviñedos a la luz de la luna llena, que se celebran en julio y agosto en colaboración con los restaurantes de la Ruta del Vino de Bullas.
Bodega Balcona es autenticidad y honestidad en botella.

Hydria es una bodega familiar que comienza su actividad en el año 2012 en busca de un terruño con personalidad, en un entorno favorable para la elaboración de vinos de calidad, y con carácter propio. En 2013 encontraron la finca “La Hoya de los Hermanos”, situada en la cara norte de la Sierra de Lavia, a 850m de altitud, finca que llevaba abandonada 6 años. Decidieron recuperarla y, tras dos años, se convirtió en lo que hoy es su seña de identidad. La mayoría de sus cepas rondan los 50 años y son de la variedad Monastrell. Cuentan también con otras variedades como Syrah, Garnacha, Tempranillo y Macabeo. Las viñas, al estar rodeadas de montañas y vegetación, gozan de un microclima especial que resulta ideal para el cultivo de vid de calidad, microclima que aporta buena acidez y estructura a la uva. Elaboran distintos tipos de vinos: Vinos sin crianza en madera o con mínimo paso por ella, como “7 sostenidos”; Monovarietales de las variedades Monastrell, Syrah o Garnacha; Vinos con paso prolongado en barrica, como “12 compases”; Coupage de Monastrell y tempranillo como “88 teclas” y “1000 acordes”; Monovarietales de la variedad Monastrell y vinos blancos como “4 cuerdas” sin paso por barrica, con paso por barrica y bajo velo flor. Ofrecen visitas por el viñedo, la bodega y catas. Disponen además de dos salones con capacidad para 90 personas donde organizan todo tipo de eventos, incluyendo catering.

En el incomparable Valle del Aceniche, a más de 800 metros de altitud, en la confluencia de los municipios de Bullas, Cehegín y Mula, se encuentran las modernas instalaciones de la bodega construida con un diseño inteligente para el aprovechamiento óptimo de la luz solar. Viñedos propios, ilusión y un proyecto sólido bien diseñado son los cimientos de esta bodega que en 2005 vinifica su primera vendimia. Bodega MONASTRELL nace como proyecto personal del matrimonio formado por Alfonso y Mavi, naturales de Bullas y herederos de una larga tradición familiar agrícola, donde el amor a la tierra se ha convertido en pasión y disfrute por la elaboración de productos bien hechos. Al equipo de trabajo se une el enólogo José Jiménez quien, poco a poco, ha ido desarrollando un estilo de elaboración vinícola que optimiza la exquisita producción de tintos de la variedad monastrell, una de las variedades mejor adaptadas a este singular entorno natural. Desde el primer momento se han producido uvas bajo las directrices y filosofía de la Agricultura Ecológica. Desde la cosecha 2011 tanto la producción vitícola como los vinos de bodega MONASTRELL están amparados y certificados además por el Consejo de Agricultura Ecológica. Sus vinos tintos son el resultado de un largo y mimado proceso de vinificación que empieza cada año en la viña y, tras pasar por la copa, acaba haciendo disfrutar al consumidor.

Entornos privilegiados para hacer la Monastrell más fresca y elegante del mundo En la actualidad trabajamos sobre las 8ha de viñedos, adquiriendo parcelas de viñedo en zonas estratégicas para poder así desarrollar una viticultura acorde con sus ideas y para poder interpretar sus vinos a través de las diferencias de orientaciones, clima y suelo que tienen sus valles. Dichos valles son zonas con una altitud que hace entre otras cosas disponer sin duda alguna de uno de los entornos más privilegiados.
Toda nuestra elaboración se realiza a mano con rendimientos muy bajos entre el 52% y el 56 % del racimo. Sin siembras de levaduras dejando actuar a las levaduras autóctonas sobre los diez días de maceración y prensa de husillos. Utilización de barricas de varios usos para ensamblar los vinos con sus lías sin darles mucho trasiego clarificación con clara de huevo y ligera filtración muy leve solo para quitar la lía gruesa en suspensión. Malo láctica sin forzar con terminación en primavera.

Los orígenes de la Bodega Tercia de Ulea se remontan al siglo XIII. Con la conquista de Moratalla se produce la creación de la Encomienda de Moratalla por la Orden de Santiago. La orden reservó las tierras de la finca de Ulea para disfrute de sus comendadores desarrollando y potenciando los viñedos y la bodega ya existente.
Las cuentas de la Encomienda dejan testimonio de la importante producción y de la calidad de sus vinos desde el siglo XV al XIX. Después de la epidemia de filoxera de principios del XlX se perdieron la mayoría de los viñedos de Moratalla, desapareciendo la casi totalidad de las bodegas de la zona. Tras la muerte del último comendador, el infante Don Francisco De Paula –suegro de Isabel ll–, la Tercia de Ulea, junto con su bodega, pasaron a la familia Chico de Guzmán, que ha seguido durante tres generaciones la actividad bodeguera. En 2004, por necesidades de crecimiento, la bodega se desplazó al edificio agrícola contiguo.
El traslado de la bodega a La Casa de Labor permitió una puesta al día en maquinaria y tecnología de elaboración pero manteniendo el carácter artesanal de la producción. La producción se realiza de manera diferenciada según variedades de uva y parcelas, de forma que se mantengan controladas las distintas características de microclima y terreno. Los depósitos tienen una capacidad máxima de 10.000 litros, lo que permite la elaboración diferenciada de los distintos vinos. Nuestro vino “Tercia de Ulea Crianza” ha sido galardonado como Mejor Vino Español en el certamen de vinos más importante de Asia en 2019 que, como cada año, ha tenido lugar en Hong Kong.
Fundada en 1950, la Bodega del Rosario es la cooperativa más antigua de la Denominación de Origen Bullas y agrupa a la mayoría de los viticultores locales.
Esta bodega combina la tradición con la tecnología moderna para producir vinos de alta calidad, especialmente a partir de la uva Monastrell, la variedad autóctona por excelencia. Ofrecen visitas guiadas que recorren sus instalaciones, desde la zona de vinificación hasta la sala de barricas y la embotelladora, finalizando con una cata comentada de sus vinos más representativos.
Es una oportunidad perfecta para conocer de cerca el proceso de elaboración y la pasión que hay detrás de cada botella.
La Sabina Albar (Juniperus Thurifera), es un árbol de copa densa y forma cónica, de madera aromática declarada especie protegida. Se pueden encontrar ejemplos centenarios en parajes de las pedanías de El Sabinar y El Calar de la Santa.
Una calle sinuosa y estrecha, muy típica de la localidad, que se distingue por el decorado de macetas y flores que mantienen los propios vecinos.
Pasear por las calles del casco antiguo de Caravaca es un viaje en el tiempo. Vías estrechas y empinadas como la Calle Mayor, la Cuesta del Castillo o las del barrio medieval, conservan el trazado original de la ciudad. Sus casas señoriales con fachadas de sillería y escudos nobiliarios conviven con viviendas encaladas más humildes, creando un conjunto de gran armonía y encanto.
Perderse por sus rincones es descubrir pequeñas plazas, arcos y detalles arquitectónicos que hablan de la rica historia de la ciudad, desde su pasado islámico hasta su esplendor renacentista y barroco.
También conocido como El Calar de la Santa, este paraje se caracteriza por un destacado sabinar y la existencia de múltiples abrigos rocosos que contienen manifestaciones parietales de arte rupestre. En el Abrigo II se han documentado más de 40 figuras de cuadrúpedos, cápridos y cérvidos.
Espacio natural excavado por el Río Segura que presenta paredes verticales que alcanzan los 150 metros en algunos puntos. Conserva valiosos retazos del bosque de ribera y sirve de refugio a especies como el búho real, el águila culebrera y la nutria. Es un paraje de belleza singular ideal para el paseo fluvial en barca o kayak y donde se encuentran los Abrigos de Arte rupestre o Abrigos del Pozo.
La Capilla de San Ildefonso, conocida popularmente como Capilla de la Cruz, construida en 1900 vinculada al antiguo Asilo y Hospital de Ancianos. Tras su rehabilitación en 2016, se recuperaron elementos originales y se halló una hornacina interpretada como el confesionario que usó en su juventud Santa Maravillas de Jesús.
Los Carnavales de Cehegín llenan el municipio de color, música y participación vecinal, convirtiéndose en una de las celebraciones más animadas del año. Durante varios días, las calles se transforman con desfiles de comparsas, disfraces creativos y un ambiente festivo que reúne a familias, jóvenes y visitantes.
Palacete de estilo barroco cuya fachada actual data del siglo XVIII, aunque es originario del siglo XV. Su portada principal está tallada en piedra de arenisca y enmarcada por escudos nobiliarios.
Construida en 1927 por la familia de terratenientes Melgares de Aguilar es una construcción de estilo modernista. En la actualidad es la Casa de la cultural municipal y en este edificio se localizan diferentes servicios como el Auditorio, la radio, informajoven, agencia de igualdad, de desarrollo local, sala de exposiciones y biblioteca, entre otros.
Edificio barroco construido en el siglo XVII para albergar las funciones de administración y almacén de las rentas que producía la Orden de Santiago en Cehegín. Posee una inmensa bodega. Hoy en día, esta bodega ha sido restaurada para acoger la Escuela del Vino, un centro de formación y cultural
Es un edificio neoclásico de tres pisos con elementos artísticos del siglo XIX. El título de Conde de Campillos está ligado a grandes obras benéficas en la localidad, como la restauración de la Ermita de la Concepción y el apoyo a la creación del Hospital de la Real Piedad.
Situada detrás de la iglesia parroquial, esta casa noble de la familia Marsilla Melgares fue remodelada en 1900. Desde 2006 alberga un museo que recrea los modos de vida de finales del siglo XIX y comienzos del XX. El edificio se divide en su parte residencial (con decoración modernista) y su zona de labor, destacando su gran bodega perfectamente conservada.
Este núcleo urbano es considerado uno de los más bonitos de la Región. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. Sus calles y callejuelas ofrecen abundantes muestras de arquitectura popular de los siglos XII al XIX. Es un museo en sí mismo, con casas señoriales, palacios, iglesias, miradores y más de 116 escudos nobiliarios.
El casco antiguo de Moratalla, declarado Conjunto Histórico-Artístico, es un evocador laberinto de calles empinadas y sinuosas de herencia medieval e islámica.
Realizar una ruta urbana es la mejor forma de descubrir su esencia. El recorrido te llevará por sus principales monumentos, como la Iglesia de la Asunción y el Castillo Fortaleza. También descubrirás casas señoriales con blasones, plazas con encanto como la de la Iglesia, y museos que narran sus tradiciones más arraigadas. Perderse por sus calles es un auténtico viaje en el tiempo, lleno de rincones por fotografiar.
El Casino de Mula es uno de los edificios más singulares del centro histórico: nació en 1741 como Pósito de trigo y, ya a comienzos del siglo XX, pasó a manos de la burguesía local, que lo transformó en casino y lo amplió en 1908 bajo la dirección del arquitecto Pedro Cerdán, dándole su carácter más representativo.
Este es un lugar de leyenda. El Castillo de Benizar se levanta sobre un enorme peñasco que domina todo el valle, sirviendo de vigía y guardián. Data de la época islámica, concretamente del siglo XII, y por su situación fue un punto estratégico de difícil acceso durante el tiempo de frontera.
Situado en el cerro de San José. De la época islámica conservamos un aljibe sobre el cual se edificó lo que vemos en la actualidad, del s. XIV.
En 1289, fue donado a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén.
Este imponente edificio es el más eminente y señero de la ciudad. Magnífica obra de sillería del siglo XVI, se alza en lo más alto de la colina, desde donde domina toda la vega. Fue construido para demostrar el poder y la supremacía de la Casa de los Vélez. Aunque no es visitable, te ofrece unas impactantes vistas de la ciudad y de la comarca del Río Mula.
El castillo es probablemente uno de los elementos fundamentales y más reconocibles de la Historia de Moratalla. La estructura original fue levantada en el siglo IX sobre restos neolíticos e ibéricos, y fue reconstruida por la Orden de Santiago en el siglo XV. Cinco torres completaban el recinto amurallado, además de la Torre del Homenaje: Redonda, Blanca, La Magdalena, Quebrada o de los Limones y la de Los Cuatro Vientos.
Moratalla posee la mayor concentración de Arte Rupestre Levantino y Esquemático de la Región de Murcia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El Centro de Interpretación de Arte Rupestre "Casa de Cristo" es el punto de partida para entender este legado. A través de réplicas y paneles, explica la importancia de los abrigos rocosos de la zona (como los de Cañaica del Calar o Fuente del Sabuco). Las visitas a los abrigos originales suelen ser restringidas y deben concertarse a través de la Oficina de Turismo para garantizar su conservación.
Para los amantes de la historia religiosa, este lugar es especial: fue fundado en 1576 en vida de Santa Teresa de Jesús. Su iglesia, erigida posteriormente en el siglo XVIII, es una joya del barroco rococó. Caravaca forma parte de la ruta "Huellas de Teresa" gracias a este legado.
La antigua ermita de San Sebastián, erigida originalmente a finales del siglo XV, fue reconstruida con mayores dimensiones en el siglo XVI y cedida por el Concejo a los franciscanos en 1574. Su estructura experimentó modificaciones durante el siglo XVIII, llegando a ocupar una extensa área que abarcaba el actual emplazamiento de la Biblioteca y la Plaza de Abastos, hasta que el conjunto sufrió un grave incendio en 1833.
En cuanto a su arquitectura, destaca su portada de estilo barroco tardío murciano con influencia colonial, decorada con jaspe de colores y hornacinas dedicadas a San Sebastián y San Francisco, además de una torre compuesta por cuatro cuerpos decrecientes. En la actualidad, del antiguo templo solo sobreviven los pies de la nave, la torre y el coro alto, siendo este último rehabilitado por el Ayuntamiento para su uso como Sala de Exposiciones.
El Cristo del Carrascalejo es una imagen de Cristo crucificado situada en el paraje del mismo nombre, y junto al quiosco de venta de vinos Carrascalejo, la bodega mapas antigua de Bullas, datada a mediados del XIX.
La imagen se eleva sobre una peana. Es un lugar de peregrinación y devoción, en plena naturaleza, muy cerca del paseo del Barranco de la Regidora, ideal también como parada en rutas de senderismo.
Conocida como la "Joya del Turismo Subterráneo", es la cueva con mayor recorrido horizontal de la Región, con cerca de 5 kilómetros topográficos. Es la única en la región de Murcia adaptada a las visitas turísticas.
Ofrece un recorrido turístico de 800 metros iluminados y ambientados acústicamente, y destaca por la Sala de Minerales Luminiscentes, única en el interior de una cavidad en Europa.
Despoblado medieval que fue una de las alquerías más relevantes de la Cora de Tudmir. Actualmente se pueden visitar las ruinas excavadas y el Centro de Interpretación, que incluye la recreación de una vivienda islámica.
Construcción de inspiración neoclásica terminada en 1808. Actualmente alberga la Oficina Municipal de Turismo y el Museo de la Villa, que incluye el Museo del Arroz, el Museo Arqueológico y la Fundación de Emilio Pérez Piñero. También incluye una sala de exposiciones y de oficios.
Construida en el siglo XIV, ha tenido diversos usos históricos: fue mesón y granero de la Orden de San Juan de Jerusalén, y formó parte del conjunto de las Casas-Palacio del Comendador.
Actualmente alberga la Escuela Municipal de Música.
Antes de entrar a la Basílica, detente a mirar las murallas. Sus orígenes son islámicos (siglos X-XI) y más tarde fueron baluarte de la Orden del Temple y la Orden de Santiago,. La fortaleza cuenta con 14 torreones que han protegido a la ciudad durante siglos. Pasear por el recinto amurallado es viajar a nuestro pasado de frontera.
Se encuentra en el paraje de la Celadilla y data del siglo XVI. Perteneció a los Condes del Valle de San Juan y es una de las muestras más claras de la arquitectura civil renacentista en Calasparra. Actualmente alberga el Archivo Histórico Municipal y ha sido declarado BIC en 1983.
Este edificio barroco de planta hexagonal es uno de los más queridos por los caravaqueños. Construido en el siglo XVIII, marca el lugar donde cada 3 de mayo, desde 1384, se celebra el ritual del Baño de la Cruz, el acto que bendice nuestras aguas y da origen a nuestras fiestas patronales.
Ubicado al norte de la localidad, recoge las aguas que desembocan de los manantiales de Fuente Caputa. Su nombre honra a Juan de la Cierva y Peñafiel, quien fue ministro de fomento y diputado por Mula desde 1896.
Los Encierros del Cristo del Rayo son el eje central de las fiestas mayores de Moratalla. Su principal característica, única en España, es que las reses bravas son conducidas por veredas y sendas de monte por jinetes a caballo hasta llegar al pueblo.
Del 11 al 17 de julio, cada día se celebra uno de estos encierros, seguidos de la suelta de las reses por las calles del casco antiguo. Es una fiesta declarada de Interés Turístico Regional, que combina la emoción del festejo taurino con la tradición ganadera y el espectacular paisaje de las sierras moratalleras.
La Ermita de San Blas es una pequeña ermita del Barrio de la Cruz, junto al Barranco de la Perdiz, ligada a la devoción popular a San Blas. Es una visita breve y con encanto, punto habitual de paso en rutas y pruebas como el Trail del Romero.
La Ermita de Santa Ana fue edificada hacia 1614, tras la fundación de su cofradía en 1607. Posteriormente, entre 1760 y 1796, el presbítero D. Joaquín Conejero dirigió y cofinanció una importante reedificación que dotó al templo de elementos clave como la torre y la fachada.
Tras ser saqueada durante la Guerra Civil y perder su decoración, la ermita fue reparada. Sin embargo, la constante humedad del recinto y el paso del tiempo causaron un grave deterioro estructural, lo que obligó a cerrarla al culto en el año 1988.
En 1994 comenzó una profunda restauración para consolidarla y adaptarla al Concilio Vaticano II. Durante las obras se descubrió que la humedad provenía de un manantial subterráneo, sobre el cual se situó el nuevo Sagrario, renovando el interior con murales y un Altar basado en la numerología hebrea.
Es la única de las ermitas caravaqueñas que aún cumple con el cometido para el que fuera edificada, dar servicio religioso a uno de los populosos barrios de Caravaca de la Cruz. En ella todos los primeros viernes de marzo tiene lugar el solemne besapies ante la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Su construcción se inicia muy posiblemente hacia el primer cuarto del siglo XVII, ya que hacia 1632 hay referencias a la misma, y fue finalizada según configuración actual a lo largo del XVIII, en que sufrió numerosas ampliaciones. Se encuentra junto a la típica plaza de los Caballos del Vino (conocida popularmente como Plaza del Hoyo), donde se encuentra un monumento al Caballo del Vino.
En las bodegas del siglo XVII del Palacio de la Tercia, la Escuela del Vino de Cehegín despierta aromas de viñedos centenarios del valle del Argos.
Sus tinajas soterradas, visibles bajo una pasarela de cristal, custodian el legado de caldos que unieron hidalgos y labradores en mesas compartidas.
Aquí se entretejen cursos de enología y gastronomía con catas que maridan el vino de Bullas y el dulzor de alfajores artesanales.
Al visitar sus salas, el viajero saborea la historia de un pueblo que celebra la vendimia con copas alzadas y promesas de tierra fértil.
Obra del autor Juan García Jiménez, está situada en la rotonda de la salida oeste de la localidad. La escultura, formada por cientos de piezas de acero, representa a un niño hilando y rinde homenaje a la gran importancia que tuvo la industria del cáñamo para Cehegín.
Ubicada en la Plaza del Alpargatero, esta escultura conmemora el pasado industrial de Cehegín. Rinde homenaje a los vecinos que emigraron tras la desaparición de la industria del alpargatero, la cual llegó a suministrar todo el calzado al ejército francés de la Primera Guerra Mundial.
Fiestas que se celebran en honor a la Virgen de la Esperanza Patrona de Calasparra.
El acto central es la tradicional Romería al Santuario, que se celebra la noche del 7 al 8 de septiembre, y ha sido declarada de Interés turístico Regional.
Dentro de estos festejos tiene lugar la Feria Taurina del Arroz, con novilladas y tradicionales encierros de novillos que se celebran durante la primera semana de septiembre, del 3 al 8.
Se celebran en mayo e incluyen la realización de migas tradicionales en el recinto ferial el sábado por la noche. El domingo se realiza una romería y un desfile de carrozas engalanadas, donde los participantes vestidos de huertano regalan la merienda tradicional

Estas son las fiestas mayores de Moratalla, declaradas de Interés Turístico Regional, constituyen uno de los principales acontecimientos más emblemáticos de la localidad. Celebradas en honor al Santísimo Cristo del Rayo, rememoran el milagro ocurrido en 1621, cuando un rayo impactó en la imagen del Cristo crucificado sin causar daño alguno a los fieles presentes. Este hecho histórico dio origen a una tradición profundamente arraigada, que hoy se vive con intensidad y orgullo.
Conocidas popularmente como las “fiestas de la vaca”, destacan por la espectacularidad de sus tradicionales Encierros por Vereda, que llenan las calles de emoción, adrenalina y un ambiente festivo único. La celebración se inicia el 15 de junio con la festividad del Stmo. Cristo del Rayo, cuya celebración destaca el desfile huertano, la ofrenda floral y la función religiosa.
Las fiestas continúan del 11 al 17 de julio, periodo en el que Moratalla se transforma por completo para acoger encierros y festejos integrados en una amplia programación de actos que combinan tradición, devoción y convivencia. Cada año, vecinos y visitantes se unen para vivir una experiencia que forma parte esencial del patrimonio cultural del municipio.
Se celebran anualmente en las primeras semanas de septiembre. La Patrona, María Santísima de las Maravillas, es custodiada por los frailes franciscanos en su santuario hasta que comienzan los festejos.
Celebradas la última semana de julio en honor a los patronos de los labradores. Es costumbre reunirse en peñas para preparar y degustar las típicas migas ruleras y vasos de cuerva.
Una de las experiencias Top de Mula es contemplar este espectáculo en la Umbría de Sierra Espuña, cerca de la pedanía de Casas Nuevas. Lo mejor es visitarla en febrero, cuando podrás ver un mar de pétalos blancos y rosados que anuncia el declive del invierno.
Conocido como uno de los secretos mejores guardados de Mula, este paraje de origen romano es un sistema de charcas y pequeñas cascadas que afloran desde un manantial. Es ideal para un paseo al fresco y un baño tonificante rodeado de vegetación de ribera.
La Fuente del Sabuco es un conjunto de arte rupestre donde las pinturas se conservan en buen estado. En el Abrigo I se han identificado más de 70 figuras, incluyendo arqueros, cuadrúpedos y figuras humanas masculinas y femeninas.
La Fuente del Secano es una de las fuentes más populares de Calasparra, antaño utilizada por los vecinos para abastecerse de agua para sus hogares. Hoy ha sido restaurada, recuperando su aspecto y su función tradicional como punto de encuentro y suministro de agua.
La Fundación Emilio Pérez Piñero tiene como objetivo difundir y poner en valor la obra de este insigne arquitecto calasparreño. Nacida por iniciativa de su familia y del Ayuntamiento de Calasparra, la fundación fomenta actividades culturales, artísticas y profesionales vinculadas a su legado, proyectando su figura hacia las nuevas generaciones
Se celebra una romería nocturna desde las Ruinas de la Ermita de San Sebastián hasta la Plaza del Castillo, donde se portan antorchas que encienden la gran hoguera en honor al santo.
Emblemática institución local, fundada en 1891 por don Pedro Mª Chico de Guzmán, III Conde de la Real Piedad, con el fin de sustituir al antiguo Hospital de Caridad de la Concepción. El edificio, de dos plantas, presenta un blasón esquinado que inmortaliza a la familia Chico de Guzmán.
Situada en la colina más alta del casco histórico, fue declarada Monumento Nacional en 1980. Se cree que su construcción se remonta a finales del siglo XV o comienzos del XVI, y destaca por su clara influencia mudéjar. Su joya más espectacular es el artesonado mudéjar policromado, que culmina en una impresionante piña de mocárabes en el presbiterio.
Construida en el siglo XVI sobre una antigua ermita, la Iglesia de la Purísima Concepción es un bello ejemplo de arquitectura renacentista. Destaca su artesonado mudéjar, uno de los más importantes de la Región de Murcia, que cubre la totalidad de la nave principal y el presbiterio. El interior, de gran belleza y recogimiento, también alberga valiosos retablos barrocos.
La torre es obra del siglo XVII, se levanta en la cabecera de la iglesia y está compuesta de cuatro cuerpos.
Uno de los más bellos y delicados ejemplos de arquitectura religiosa en Cehegín. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1982. Es una iglesia renacentista de tres naves construida en 1595 por la cofradía de la Virgen de Los Dolores, una de las cofradías penitenciales más antiguas de la Región.
Pequeña iglesia construida en el siglo XVI y dedicada a los Santos Mártires Abdón y Senén, patronos de la villa. Su plaza ofrece una de las mejores vistas de la vega arrocera y los montes circundantes.
Esta iglesia es uno de los principales puntos de interés en nuestra pedanía de La Copa.
Sus orígenes son casi tan antiguos como los de la propia aldea, siendo constituida como Parroquia en 1904.
Monumento Nacional desde 1982, este templo preside la Plaza de España. Se finalizó en su primera fase en 1723 y fue posteriormente ampliada y remodelada entre 1800 y 1804. La remodelación le proporcionó su imagen actual, con la vistosa torre de estilo barroco. La patrona, la Virgen del Rosario, ocupa el centro del retablo mayor.
Situada en la Plaza del Ayuntamiento, es la parroquia titular del municipio. Su construcción, que comenzó en el siglo XVI, tardó dos siglos en completarse. Destaca su amplia colección pictórica donada por la familia Canal-Blaya, que abarca del siglo XVI al XX.
Edificio de estilo renacentista, considerado el prototipo de templo santiaguista en el Reino de Murcia. La Magdalena ejerció como Parroquia Mayor de la Villa durante la influencia de la Orden de Santiago (siglos XIV-XIX). Fue remodelada y ampliada en la segunda mitad del siglo XVI.
Se trata del templo más antiguo de la zona, ya que fue erigido sobre una antigua mezquita por orden de Alfonso X. Posee una portada renacentista y un interior barroco.
Es la joya del Renacimiento murciano y una parada obligatoria en el casco urbano. Te sorprenderán sus cuatro gigantescas columnas jónicas de casi dos metros de diámetro que sostienen bóvedas de crucería a gran altura. Aunque quedó inconclusa, su grandiosidad y su torre dominan el perfil de la ciudad baja. En su interior guarda un retablo mayor barroco procedente de la antigua iglesia de los Jesuitas y una valiosa colección de orfebrería e imaginería.
Ubicada en el casco antiguo, es uno de los monumentos más importantes de Calasparra. Es un claro ejemplo de los edificios típicos del Barroco regional murciano y su construcción data del siglo XVII.
El Jardín del Coso es un encantador y céntrico espacio verde que actúa como uno de los principales puntos de encuentro en Cehegín. Antiguamente era el lugar donde se corrían los toros, de ahí su nombre.
Este jardín, remodelado a lo largo del tiempo, combina zonas de paseo con parterres floridos, bancos y una fuente central. Es un lugar de descanso y ocio para todas las edades, donde se celebran eventos culturales y sociales. Su ubicación, como antesala al casco antiguo, lo convierte en el punto de partida ideal para explorar la riqueza monumental de la ciudad, ofreciendo un remanso de tranquilidad en medio de la vida urbana.
A nivel funcional nos encontramos ante una torre de cortijo, que se edificó con la repoblación del lugar, siendo la torre un reducto de autonomía de gestión de la comunidad campesina, en este caso morisca. Posteriormente, la torre fue utilizada como lugar de culto,de ahí que los lugares la conocen como “Ermita Vieja”. La transformación de la torre en ermita se produjo tras la expulsión de los moriscos en 1613. Por lo tanto, será a partir del siglo XVII cuando la torre pase a tener la función de ermita dedicada a Nuestra Señora de la Soledad.
Es nuestro pulmón verde y el lugar favorito de los caravaqueños para pasear. Situado a solo 2 km del casco urbano, es un paraje natural catalogado como Sitio Histórico lleno de manantiales y acequias,.
Dentro del paraje encontrarás:
· Las "Sartenes": Los nacimientos de agua cristalina.
· Torreón de los Templarios: Una edificación del siglo XVII (sobre una posible base templaria) que hoy alberga el Centro de Interpretación de la Naturaleza, ideal para entender la flora y fauna del entorno.
· Cuevas del Marqués: Grutas artificiales de época árabe excavadas en la roca.
Famosos manantiales de aguas termales, declaradas medicinales , a 5 km de la población utilizados desde la época romana. Pensados para el relax y las afecciones reumáticas, algunos alojamientos ofrecen pequeñas piscinas termales privadas para los más privilegiados.
Una de las razones para venir a Moratalla es subir a la cumbre más alta de la Región de Murcia. El Macizo de Revolcadores constituye la montaña más alta de nuestra Región. Aunque tradicionalmente se citaba con 2.027 metros, las mediciones más recientes indican que la cumbre de Los Obispos es la más alta del macizo con 2.015 metros de altitud.
El Zacatín es un recurso turístico fundamental, siendo el mercadillo pionero de estas características en la Región de Murcia, y el único que mantiene su actividad durante todo el año.
Se celebra el primer domingo de cada mes de 9:00 a 14:00 horas, en el pintoresco entorno de las Plazas Vieja y del Castillo. Ofrece exposición y venta de productos típicos y artesanías, además de demostraciones artesanales, degustaciones y catas de vinos D.O. Bullas.
Situado en las faldas del Cerro de San Jorge y elevado sobre el casco histórico de Moratalla, este mirador es una explanada desde la que se obtiene una perspectiva privilegiada de toda Moratalla.
Conocido como el "Balcón a la Vega del Arroz". Desde este mirador se puede contemplar la riqueza que alberga este entorno natural a orillas del Segura y se observan los arrozales, el río Segura.
Es la mejor manera de conocer la importancia de la vega alta del Segura y es especialmente impresionante al atardecer.
El Mirador de Las Torres, ubicado en la parte alta del casco antiguo, ofrece una de las panorámicas más impresionantes y completas de Moratalla y su entorno.
Desde este punto se puede contemplar una vista de 360 grados que abarca el laberinto de tejados del pueblo, la silueta del Castillo Fortaleza y las vastas sierras que forman el municipio. Su nombre hace referencia a las torres de vigilancia medievales que existían en la zona. Es un lugar perfecto para comprender la orografía del territorio y para tomar fotografías espectaculares, especialmente al atardecer.
Ubicado en la cuesta que asciende a la Basílica, este espectacular conjunto escultórico de bronce rinde homenaje a la fiesta más emblemática de Caravaca: los Caballos del Vino, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. La obra, del artista valenciano Rafael Pi Belda, captura el momento exacto en que un caballo, ricamente enjaezado y acompañado por cuatro mozos, realiza la veloz y arriesgada carrera por la cuesta.
Es un símbolo del esfuerzo, la pasión y la tradición que definen esta celebración única, siendo una parada fotográfica obligatoria para todos los visitantes.
Este monumento rinde homenaje a San Juan de la Cruz, místico y poeta que fundó el convento de los Carmelitas Descalzos en Caravaca en 1586.
San Juan de la Cruz es una figura de gran relevancia en la historia de la ciudad, y este monumento sirve como recuerdo permanente de su presencia, su obra espiritual y su profunda huella en la comunidad caravaqueña, consolidando la vocación mística y religiosa de la localidad.
El Monumento al Arrocero, rinde homenaje a los agricultores dedicados al cultivo del arroz. Esta fuente escultórica simboliza el orgullo de Calasparra por un oficio ligado a su historia y por la reconocida calidad de su arroz.
El Monumento al Espartero representa una parte de la historia y la tradición por los oficios artesanales. El trabajo del esparto ha estado siempre muy arraigado en sus vidas y se rinde homenaje de esta manera a un oficio que por fortuna algunos todavía conservan.
Este conjunto escultórico de estilo neobarroco fue inaugurado en 1985 y son dos personajes muy queridos por todos los habitantes de Caravaca de la Cruz. Se trata del “Moro y el Cristiano”, un monumento realizado por el escultor valenciano recientemente fallecido, Rafael Pí Belda, hijo adoptivo de la ciudad.
Estos dos personajes están ubicados en la plaza más emblemática de la ciudad, la Plaza del Arco, accedemos a ella por el arco que le da nombre desde el cual, ya antes de atravesarlo vemos enmarcadas en él, las dos figuras y al fondo la alta Torre del Campanario de la Parroquia de el Salvador. Visto desde este punto parece una preciosa postal. Ellos son los que reciben y dan la bienvenida a todos los turistas y visitantes que llegan a la ciudad, deseosos de conocer su historia. Y nadie mejor que ellos para contarla, pues este par de esculturas son un fiel reflejo de lo que en otra época aconteció entre sus murallas.
El Museo Arqueológico de Calasparra, situado en la histórica Casa Granero del siglo XVIII, antigua Encomienda de la Orden de San Juan de Jerusalén, ofrece un recorrido por la historia del municipio desde el Paleolítico hasta la Calasparra musulmana del siglo XIII. Sus casi 700 piezas incluyen destacados hallazgos islámicos del yacimiento de Villa Vieja, así como una rica colección de fósiles y minerales que completan la mirada al pasado del territorio.
Ubicado en la cuesta de subida al Castillo, en la antigua iglesia de la Soledad (la primera parroquia que tuvo la villa, fundada en el siglo XVI). Es el lugar para descubrir quiénes pisaron esta tierra antes que nosotros: desde restos del Paleolítico y la cultura del Argar, hasta la huella romana e islámica encontrada en yacimientos como La Encarnación.
Las salas del museo se reparten en tres edificios, dos de ellos históricos: la Casa del Concejo y el Palacio de los Fajardo. El museo cuenta con 12 salas de exposición, que recorren la historia desde el Neolítico hasta la Edad Moderna, con énfasis en yacimientos calcolíticos y Begastri. La entrada actualmente es gratuita.
Localizado en el bajo y sótanos de una vieja casa del primer cuarto del siglo XVII que perteneció a don Luis de Gadea Sahajosa, habilitada como Cuartel de la Guardia Civil durante muchos años. Aquí nació el escultor José Carrilero Gil en 1928 y en este mismo lugar el Ayuntamiento de su ciudad natal le ha honrado con la creación de un espacio monográfico que contiene una parte de su reconocido trabajo.
La obra artística de José Carrilero se caracteriza por el permanente recurso a la figura humana tratada de una forma voluminosa pero con modulaciones suaves y delicadas texturas; cortes; hendiduras y dibujos que, aplicados sobre el volumen, logran una escultura en bronce muy original. Entre las obras expuestas destacan los torsos femeninos, las grandes figuras sentadas o en movimiento como la pasarela y el balcón, los bocetos y estudios anatómicos sobre la cabeza y el rostro, además del magnífico trío de instrumentistas ubicado en la fachada del propio Museo.
El Museo Ciudad de Mula, ubicado en el Convento de San Francisco, ofrece un completo recorrido por la historia y la etnografía de la localidad.
Sus salas exponen desde restos arqueológicos de diversas épocas hasta colecciones que ilustran los oficios tradicionales, la vida en la huerta, las costumbres y las fiestas, con especial atención a la Noche de los Tambores. Es una visita muy didáctica que permite al visitante obtener una visión global de la identidad muleña, su evolución histórica y su rico patrimonio cultural.
Centro de interpretación artística que divulga la trayectoria del célebre artista muleño Cristóbal Gabarrón. Ubicado en la Casa Pintada, una casa-palacio de 1770, exhibe más de 150 piezas entre esculturas y pinturas.
Considerado la mejor exposición de arte ibérico de la península y un referente internacional para su estudio, el museo ocupa el antiguo Palacio del Marqués de Menahermosa. En sus salas se muestran más de 80 ajuares funerarios procedentes de la necrópolis ibérica de El Cigarralejo.

Si no visitas Caravaca en mayo, este museo en el Palacio de los Uribe te permitirá vivir nuestras Fiestas de Interés Turístico Internacional en cualquier época del año. Muestra la riqueza de los bandos Cristianos y Moros, sus vestimentas, armamentos y también dedica espacio a los gigantes y cabezudos que alegran nuestras calles.
Situado en la antigua casa palaciega de la familia Mora y Uribe, muy cerca del convento de Santa Clara, está dedicado a representar las Fiestas Patronales de Caravaca de la Cruz declaradas de Interés Turístico Internacional, que se celebran cada año del 1 al 5 de mayo. Además de un espacio que rememora el origen religioso de los festejos en Honor de la Vera Cruz; en sus salas se muestra un repertorio de vestimentas, complementos y armamento de los grupos cristianos y cábilas moras; así como prendas bordadas características de los enjaezamientos de los Caballos del Vino.
Entre las piezas expuestas, cabe señalar el conjunto formado por un caballo enjaezado con los cuatro caballistas que le acompañan habitualmente; la recreación del Caballo Histórico, los espectaculares trajes y capas que portan los Sultanes y Reyes, adultos e infantiles, algunos indumentos de Moros y Cristianos o los Gigantes y Cabezudos, representados por los simpáticos personajes del Nano y la Nana.
A solo unos minutos, en la pedanía de Barranda, se encuentra una de las colecciones más importantes del mundo. El etnomusicólogo Carlos Blanco Fadol ha reunido instrumentos de los cinco continentes y de culturas remotas, desde instrumentos usados para la magia hasta otros para enamorar. Una visita curiosa y fascinante que sorprende a todos.
Este museo ofrece una exposición permanente que permite al visitante conocer en detalle dos de las fiestas más representativas de Moratalla: los Tambores de Semana Santa y los Encierros del Cristo del Rayo.
Situado dentro del propio recinto del Santuario, en la Casa del Capellán. Es fundamental para entender la historia de la Reliquia. Podrás ver la Casulla de Chirinos (vinculada al milagro de la Aparición), la arqueta medieval donada por la Orden de Santiago y obras pictóricas de gran valor como "La curación de Tobías" del caravaqueño Rafael Tegeo. Además, la visita incluye el acceso a zonas antiguas del castillo, como aljibes y mazmorras.
Ubicado en el Edificio Casa Granero podemos visitar el Museo del Arroz, el Museo Arqueológico y la Fundación Emilio Pérez Piñero. Además contiene diferentes salas expositivas, como es la Sala etnográfica, sala de oficios, sala de exposiciones y conferencias
Ubicada en una antigua casa palaciega del siglo XVIII en el casco histórico. Este museo es pura pasión. Aquí entenderás por qué los Caballos del Vino son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Podrás admirar de cerca los lujosos mantos bordados en seda y oro, verdaderas obras de arte que visten a los caballos cada 2 de mayo, y conocer la evolución de esta fiesta única en el mundo.
El Museo del Arroz de Calasparra, ubicado en la antigua casa granero del Museo de la Villa, rinde homenaje a la tradición arrocera de la comarca. En sus dos plantas muestra, por un lado, el paisaje y el proceso de cultivo del arroz y, por otro, la maquinaria histórica, herramientas tradicionales y documentos antiguos que reflejan siglos de vínculo entre Calasparra y su arroz.
Nuestro Museo del Vino es el auténtico referente y punto de partida de la Ruta del Vino. Se ubica en una antigua bodega del siglo XIX que perteneció inicialmente a la familia Melgares de Aguilar y que, en su momento, fue una de las bodegas de mayor tamaño del viejo Reino de Murcia. A lo largo de sus salas, el visitante descubre la relación histórica de esta tierra con la viticultura desde la época romana y el proceso de elaboración del vino en sus formas tradicionales y modernas.
La Oficina de Turismo de Cehegín es el punto de información esencial para cualquier visitante. Ubicada en un lugar céntrico y accesible, su personal ofrece todo tipo de ayuda para planificar la estancia en la ciudad y sus alrededores.
Aquí se puede obtener información detallada sobre monumentos, horarios, rutas de senderismo, oferta gastronómica y actividades culturales. Además, organizan visitas guiadas por el casco antiguo, una opción muy recomendable para no perderse ningún detalle de la rica historia y el patrimonio de Cehegín. Es la primera parada para aprovechar al máximo la visita.
Una de las casas señoriales destacadas en el Casco Antiguo. Es de estilo Rococó del siglo XVIII y actualmente funciona como casa consistorial para el ayuntamiento.
Ubicado en la calle Mayor, es uno de los inmuebles privados más emblemáticos e interesantes de la Región. En su sótano se encuentra el Museo Etnográfico, donde se exponen uniformes de la Orden de Santiago y una muestra de la artesanía de los alpargateros.
El Palacio de los Fajardo, situado en la Plaza del Castillo, es una de las construcciones civiles más importantes del casco antiguo. Este palacio del siglo XVIII, que hoy alberga el Museo Arqueológico, perteneció a una de las familias más influyentes de la región.
Su fachada, aunque sobria, muestra la calidad de su construcción en sillería y la elegancia de sus proporciones. El edificio se articula en torno a un patio interior que distribuye las diferentes estancias. Es un testimonio del poderío de la nobleza en la Cehegín de la Edad Moderna y un marco incomparable para la colección del museo.
El Palacio Villar de Felices es una de las casas señoriales más destacadas del Casco Antiguo de Cehegín. Se encuadra dentro del conjunto de arquitectura noble del municipio y se sitúa, por cronología, entre los siglos XV y XVIII, alcanzando especial relevancia como exponente del barroco murciano (con referencias a su construcción en el siglo XVIII).
Se puede considerar como uno de los humedales continentales más importantes de la Región de Murcia, pues alberga gran número de aves acuáticas que habitan entre la vegetación del pantano. Muy cerca , las Salinas de La Ramona, humedal de gran salinidad, data de la época romana. Tanto el pantano como los alrededores están declarados LIC y ZEPA.
Este paraje natural se convierte en el epicentro de la Fiesta de San Marcos que se celebra en abril. Tras el multitudinario desfile de carrozas que exalta la tradición agrícola, el paraje es el escenario de la tradicional comida campestre y otras actividades lúdicas.
Este corredor natural que conecta Bullas y Cehegín, donde se entremezclan viñedos y cultivos típicos como el almendro, ofrece una vista impresionante. A medida que avanzamos, la vid va cobrando más protagonismo, siempre bajo la presencia del pico de la Lavia, que domina el paisaje, con la Venta del Pino al pie. La tierra combina tonos de blanco calcáreo y rojo almagra, acentuados por el verde de los bosques cercanos.
Reserva natural ejemplo de desarrollo sostenible al combinar la conservación de especies de fauna amenazadas, como la nutria o el galápago leproso, junto con el cultivo tradicional del Arroz de Calasparra y la peregrinación al Santuario de La Esperanza.
El Paraje Natural de La Puerta es uno de los rincones más idílicos y visitados de Moratalla, especialmente durante el verano. Se articula en torno al cauce del río Alhárabe, cuyas aguas limpias y frescas crean pozas naturales perfectas para el baño.
El entorno está rodeado de una exuberante vegetación de ribera y formaciones rocosas que le dan un gran atractivo paisajístico. Cuenta con zonas de acampada, merenderos y restaurantes, lo que lo convierte en un lugar ideal para pasar un día en familia o con amigos, disfrutando de la naturaleza en su estado más puro.
Anterior a 1468 existía ya una pequeña edificación, que fue ampliada en el siglo XVI con una edificación monumental de planta basilical, abovedada sobre enormes columnas toscanas. Llama la atención que la obra quedó inconclusa en la parte del Coro. Este bello templo acoge el Museo de Arte Sacro.
Pertenecientes al arte rupestre levantino. Estas figuras del período Eneolítico fueron dibujadas en las cavidades interiores de tres cuevas de la montaña Peña Rubia: la Cueva de las Palomas, Las Conchas y La Cueva del Humo. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.
Inscritas en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, las pinturas del Abrigo del Pozo, situadas en el Cañón de Almadenes, están datadas desde el Eneolítico (hacia 7.000 a.C.) y pertenecen al llamado arte esquemático. Las excavaciones han documentado la presencia humana en el lugar durante al menos diez mil años.
La Plaza de la Iglesia es el verdadero corazón del casco antiguo de Moratalla y el centro de su vida social y religiosa. Este espacio monumental está presidido por la imponente fachada renacentista de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Es una plaza de gran belleza y armonía, rodeada de edificios históricos y con unas vistas espectaculares del valle. Aquí se celebran algunos de los actos más importantes de las fiestas y tradiciones locales. Sentarse en uno de sus bancos es disfrutar del ambiente tranquilo y contemplar siglos de historia reflejados en la piedra.
Conocida popularmente como Plaza del Hoyo y oficialmente como Plaza de los Caballos del Vino, este es uno de los espacios más emblemáticos de Caravaca.
Aquí es donde se celebra uno de los eventos más importantes de la Fiesta de los Caballos del Vino de Caravaca: el concurso de caballos a pelo , el día 1 de mayo, donde la plaza se convierte en un hervidero de gente, música y color.
El resto del año, es un amplio espacio público que alberga el monumento dedicado al caballo.
La Plaza de Toros fue construida en la segunda mitad del siglo XIX sobre el monasterio franciscano de Santa María de Gracia, una vez que éste fue abandonado por los frailes tras la desamortización de Mendizábal.
Fue inaugurada el 28 de septiembre de 1880 coincidiendo con la Feria de aquel año, habiendo tenido varias rehabilitaciones posteriores. Concretamente en la de 1926 se aumentó el aforo y se erige la monumental fachada neomudéjar que tanta impresión causa actualmente.
Entre 1995 y 1999 el inmueble fue objeto de un proceso de rehabilitación.
Empezó a construirse en 1890 y se inauguró el 14 de septiembre de 1901 con un festejo benéfico. Desde 1936 pertenece al Ayuntamiento y destaca por una singularidad poco común: se accede a los tendidos a nivel de calle, sin escaleras, gracias a la excavación realizada en la colina donde se asienta. A lo largo de su historia ha visto pasar a figuras como El Gallo y Juan Belmonte, y también ha sido escenario de alternativas como las de Guerrita (1975), El Rubio (2003) y Alejandro Talavante (2006).
Es el centro neurálgico de la vida social de Caravaca, y puedes acceder a ella a través del Arco que le da nombre. Aquí encontrarás el Ayuntamiento, un edificio barroco del siglo XVIII cuyo trazado original se debe a Jaime Bort. Fíjate en el antiguo almudí y en la cárcel, que hoy forman parte de las oficinas municipales.
Es el lugar perfecto para empezar o terminar tu paseo.
La Plaza del Castillo es el corazón del casco antiguo de Cehegín y el epicentro de su vida social e histórica. Presidida por la imponente Iglesia de la Magdalena y el Palacio de los Fajardo (Museo Arqueológico), esta plaza de origen medieval es un espacio monumental de gran belleza.
Sus famosos soportales del siglo XVII, su fuente central y las terrazas de los bares la convierten en un lugar vibrante y lleno de vida. Desde aquí se domina una amplia panorámica del paisaje circundante. Es el punto de partida indispensable para cualquier visita y el escenario de los acontecimientos más importantes de la ciudad.
Conocida popularmente como Plaza Vieja, la Plaza Teniente Flomesta es el corazón del casco antiguo de Bullas. Este espacio, centro de la vida social del pueblo durante siglos, conserva el encanto de la arquitectura tradicional, con sus casas de fachadas encaladas y balcones de forja. Aquí se encontraba el antiguo ayuntamiento. Hoy en día, es un lugar de encuentro rodeado de bares y comercios, donde se celebran numerosos eventos y mercados. Su ambiente tranquilo y su sabor histórico la convierten en un punto de partida ideal para recorrer las estrechas y empinadas calles del centro histórico de la localidad.
La Plaza de la Corredera es el centro neurálgico de la vida social y cultural de Calasparra. Este amplio espacio porticado es el escenario de los principales eventos, mercados y festividades del municipio. En el centro de la plaza se alza la icónica Fuente de la Corredera, una obra monumental del siglo XVIII que representa los ríos Segura y Mundo.
La fuente no solo es un elemento ornamental, sino también un símbolo de la importancia del agua en una tierra marcada por los arrozales. Rodeada de edificios históricos como el Convento de la Merced, es el lugar de encuentro por excelencia.
Este curso de agua es notable por su peculiar encajonamiento a su paso por la zona de El Cristo (en El Carrascalejo). Este encajonamiento facilita un mayor aporte de agua a través del suelo, lo que propicia la aparición de especies de bosques subhúmedos como quejigos, olmos, fresnos, chopos negros y sauces.
Es nuestro símbolo y el motivo por el que somos una de las cinco Ciudades Santas cristianas del mundo. Se alza imponente en el corazón de la antigua fortaleza medieval. Su construcción comenzó en 1617 y destaca por su impresionante fachada barroca del siglo XVIII, tallada en mármoles de la zona. En su interior no solo admirarás la arquitectura herreriana, sino que sentirás la devoción al estar ante la Capilla de la Vera Cruz, donde custodiamos la reliquia y el "Lignum Crucis".
Considerado una de las mejores obras conventuales de la región. Lo más asombroso es que el monasterio, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, custodia un relicario con la Santa Espina de la corona de Jesucristo que hay en España.
Este espacio natural protegido, compartido con el municipio de Calasparra, protege uno de los bosques de ribera mejor conservados de la Región de Murcia, en el curso alto del río Segura.
La parte de Moratalla se caracteriza por un entorno más agreste y montañoso. El río se encajona formando paisajes de gran belleza, con una rica biodiversidad que incluye la nutria como especie emblemática. Es un lugar excepcional para el senderismo, la pesca y la observación de la flora y fauna en un entorno de alto valor ecológico y muy bien preservado.
El Castillo, símbolo del origen de Cehegín, estaba formado por una gran Torre del Homenaje, bodegas, graneros, capilla y otras dependencias. Esta fortaleza fue un centro recaudador y de administración de la Orden de Santiago. De las murallas quedan restos diseminados, como un lienzo de muralla de época musulmana y la presencia de una puerta almohade de la alcazaba.
La Romería del Niño de Mula es una de las tradiciones más queridas del municipio: una peregrinación popular hasta su ermita, entre fe y fiesta, que conmemora la aparición del Niño Jesús al pastor Pedro Botía en 1648. Una cita emocionante para vivir el ambiente más auténtico de Mula.
Este monumento, situado en una de las principales rotondas de acceso a Cehegín, es un sentido homenaje a uno de los oficios artesanales más tradicionales e importantes de la historia del municipio: la industria del cáñamo y la alpargata.
La escultura representa a un "alpargatero" en plena faena, recordando un pasado no tan lejano en el que esta actividad era el motor económico de miles de familias cehegineras. Es un símbolo de la identidad local, del trabajo y del ingenio de sus gentes, y da la bienvenida a los visitantes recordando las raíces industriales y artesanas de la ciudad.
Erigida en el siglo XV, la ermita fue destruida por el ejército francés durante la Guerra de la Independencia. A pesar de estar en ruinas, se mantiene como un punto turístico de gran atractivo y es un mirador incomparable del casco antiguo. Es el punto de partida de la romería de San Sebastián.
Catalogado como Lugar de Interés Geológico, el Salto del Usero se encuentra en el cauce del río Mula, al norte del cerro El Castellar. Es un paraje de gran belleza paisajística con interés hidrológico y geomorfológico. La erosión ha originado su peculiar morfología en bóveda, donde el agua se precipita en una cascada de varios metros, formando una poza profunda y constantemente llena de agua, muy utilizada en época estival.
Este complejo, declarado Monumento Nacional, es uno de los pocos ejemplos que se conservan del barroco murciano más genuino. Se levantó entre los siglos XVI y XVIII sobre una antigua ermita del siglo XV y, desde 1725, custodia a María Santísima de las Maravillas, Patrona de la ciudad.
En su interior sobresale el claustro barroco, auténtico corazón del conjunto, en torno al cual se organizan el resto de dependencias conventuales. Y como joya devocional, la imagen de la Patrona es una delicada talla en madera vinculada a la escuela barroca italiana.
Es el lugar mágico de devoción por excelencia y probablemente el mayor reclamo religioso que ofrece Calasparra. Este templo del siglo XVII fue excavado en la roca junto al río Segura y alberga las imágenes de La Pequeñica y La Grande. Está situado en un entorno natural de extraordinaria belleza que forma parte de la Reserva Natural de Cañaverosa.
Teléfonos de información:
- Fundación: 968 72 00 54
- Sacristía y refugio: 968 74 54 62
- Tienda de recuerdos: 968 72 01 26
- Restaurante: 968 72 04 12
Ubicado en la pedanía de El Niño, es un templo barroco del siglo XVIII. Su historia está marcada por la leyenda de la aparición del Divino Niño al pastor Pedro Botía en 1648, un hecho que marcó la vida religiosa del municipio.

Moratalla alberga dos santuarios de gran devoción y singular belleza natural, vinculados a sus patronos y profundamente arraigados en la tradición local.
A tan solo 7 km del casco urbano se encuentra la Casa de Cristo, un santuario del siglo XVII de estilo barroco popular, cuyo origen se relaciona con la aparición de Cristo al pastor Rui Sánchez en 1493. El conjunto rehabilitado incluye la iglesia, zonas de albergue y restauración, y acoge el Centro de Interpretación de Arte Rupestre, dedicado a la difusión de las pinturas declaradas Patrimonio de la Humanidad.
En un enclave más remoto y rodeado de naturaleza se sitúa el Santuario de la Rogativa, cuya ermita, construida entre los siglos XVI y XVII, es destino de peregrinación desde hace más de cuatro siglos. Su ubicación, entre el Macizo de Revolcadores y Peña Jarota, ofrece un paisaje que cautiva al visitante.
Las Romerías son el gran vínculo festivo y devocional entre ambos santuarios. Cada primer domingo de Mayo se celebra la romería en honor a Jesucristo Aparecido, en la que el Patronato y cientos de peregrinos trasladan a los patronos desde la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción hasta la Casa de Cristo. El último domingo de mayo tiene lugar la fiesta dedicada a la Virgen de la Rogativa.
En cada jornada se recorre un tramo del camino, llegando hasta la aldea donde pernoctará la imagen y en la que los vecinos organizan una fiesta de bienvenida. Son especialmente característicos el baile de los romeros al ritmo de las Cuadrillas de Animeros y las tradicionales pujas por portar las andas.
La Semana Santa de Calasparra es una de las celebraciones con más arraigo del municipio. Se caracteriza por su carácter muy visual y por las procesiones que recorren las escenas más destacadas de la Pasión, Muerte y Resurrección.
Uno de sus momentos más singulares es el Miércoles Santo con la conmemoración del Prendimiento de Jesús en el Parque de los Olivos. Que ha sido Declarado de Interés Turístico Regional.
Es una fiesta vivida con gran devoción religiosa. Su importancia le viene dada por la vistosidad de sus procesiones, el espectacular escenario que ofrece su casco viejo, la antigüedad de sus cofradías (algunas con más de 400 años) y la belleza de sus imágenes. Ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
La Semana Santa de Moratalla se vive de una manera única, siendo la más variopinta, libre y diferente. Aquí, el gran protagonista es el Tambor, una tradición que convierte el sonido de los tambores en la banda sonora de la ciudad durante Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección desde por la mañana muy temprano hasta el anochecer. Y no es para menos, esta celebración es un orgullo para el municipio, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO y Fiesta de Interés Turístico Regional.
También, hay lugar para las majestuosas procesiones que año tras año se van celebrando con gran pasión, destacando: la del Cristo de la Sangre, del Prendimiento, Silencio, Santo Entierro y acto de Jesucristo Aparecido, patrón de la villa, con los tambores.
Mula comparte territorio con el Parque Regional de Sierra Espuña. Combina cumbres, barrancos y valles que ofrecen un entorno ideal para el senderismo, la observación de la naturaleza y las actividades al aire libre. Además de su valor ambiental, la Sierra Espuña posee un importante interés paisajístico y cultural, siendo un lugar emblemático para el disfrute tranquilo del medio natural y el contacto con el entorno rural murciano.
Los portales de la Plaza del Castillo datan de 1725. Su función original era albergar palcos privados para que las personas adineradas presenciaran cómodamente los espectáculos, como corridas de toros o ceremonias, que se celebraban en la plaza. En el siglo XIX se cubrieron con muros, transformándose en estancias dedicadas a la venta de carne y pescado.
Ubicado en el entorno del Castillo de Calasparra, es un espacio al aire libre que forma parte de la Ruta por el Casco Antiguo. Ofrece vistas maravillosas a la localidad y los arrozales y se convierte en escenario de conciertos nocturnos durante el verano.
El edificio actual, remozado en 1982, retoma el nombre del primer teatro estable de la población, que data de 1846. Mantiene una larga tradición teatral que se remonta a representaciones sacras en atrios y plazas.
El Teatro Trieta es uno de los ejemplos de arquitectura civil más representativos de Moratalla, construido en 1917. Posee acabados de carácter modernista y acoge en la actualidad la mayoría de los actos culturales que se dan anualmente en la ciudad.

Estos proyectos han convertido a Moratalla en un referente del cultivo de lavanda en la Región de Murcia. "Territorio Lavanda" y "Lalavand" son iniciativas de agroturismo que permiten a los visitantes sumergirse en un paisaje espectacular, especialmente durante la floración (junio y julio).
Ofrecen visitas guiadas a los campos de un intenso color morado y un aroma embriagador, donde se explica el proceso de cultivo y destilación. También cuentan con tiendas donde adquirir productos artesanales como aceites esenciales, jabones o cosméticos. Una experiencia sensorial y visual inolvidable.
Rutas y visitas guiadas a pie y en bicicleta por los campos de lavanda:
- Cicloracices, Rutas de ciclismo y senderismo adaptadas a todos los niveles y posibilidades. Realización de Rutas a la Carta, paseos, rutas familiares, rutas deportivas y alquiler de bicicletas.
Información y reservas: Teléfono 613076420. Instagram: @cicloraices
- España en Floración, vistas por los campos de lavanda.
Información y reservas: https://floracion.es/contacto
- Guía, agricultor y representante de la Asociación de Aromáticas del Noroeste, rutas y visitas por los campos de plantas aromáticas de las pedanías altas de Moratalla.
Información y reservas: 664453221
La Torre del Homenaje es el elemento que se identifica primero en la silueta del castillo, señoreando sus tejados. Es de estilo gótico militar levantino, con 22 metros de altura. Cuenta con tres plantas, incluyendo el aljibe y la Sala de Armas, que posee una magnífica bóveda de aristas.
Construida en 1900, la Torre del Reloj es uno de los elementos más identificativos del perfil urbano de Bullas. Se levantó por iniciativa privada del entonces alcalde D. Joaquín Carreño Góngora para regular las tandas de riego en la cercana huerta del Calderón.
La Torre del Reloj de Calasparra, en plena Calle Mayor, es uno de los iconos del casco urbano y una parada imprescindible en cualquier paseo por el centro. La primera mención documental conocida aparece en un acta capitular de 1609, aunque su aspecto actual se debe a la nueva construcción de 1905.
Se yergue altiva en la Plaza del Ayuntamiento, y sus sones marcan el día a día muleño. Es singular, puesto que no son muy comunes las torres levantadas exclusivamente para albergar un reloj.
Ubicado en el paraje de las Fuentes del Marqués, el Torreón de los Templarios es una torre defensiva del siglo XVII. En su interior alberga el Centro de Interpretación de la Naturaleza, un espacio didáctico que explica la riqueza geológica, la flora y la fauna del entorno de las Fuentes.
El altiplano del Aceniche forma parte de las depresiones intramontañosas de Bullas. Se trata de áreas de relieve suave donde dominan los cultivos tradicionales de secano, como viñedos, olivos y almendros, que se disponen en mosaico, mostrando la entidad cultural y tradicional de estas tierras.
Este impresionante viaducto de hierro, construido a principios de los años 30 del siglo XX, es una de las obras de ingeniería más espectaculares de la Vía Verde del Noroeste.
Con sus 110 metros de longitud y 50 de altura, salva el cauce del río Mula, ofreciendo unas vistas vertiginosas y espectaculares del paisaje circundante. Atravesarlo a pie o en bicicleta es una de las experiencias más emocionantes de la ruta. Su estructura metálica de color rojo contrasta con el verde de la huerta, creando una estampa icónica de la comarca.
Este yacimiento arqueológico, ocupado desde el siglo I d.C. hasta el siglo V, es un gran complejo agropecuario compuesto por una pars urbana (residencia), un complejo termal y un sector industrial. Es el lugar de hallazgo de las cuatro esculturas de niños realizadas en mármol blanco, entre las que destaca el famoso "Niño de las Uvas", que representa a un geniecillo estacional del otoño.
Uno de los exponentes arqueológicos más importantes del municipio muleño. Este yacimiento se divide en un área residencial, con zonas termales, y otra de trabajo, donde se han conservado zonas de trabajo destinadas a la producción de vino y aceite.
Un yacimiento geológico que presenta un afloramiento de rocas lamproitas, siendo una de las chimeneas volcánicas de tipo lipolito más representativas. Se puede acceder a través de un sendero con mirador y paneles interpretativos.
Este es el yacimiento ibérico, situado a 3 kilómetros del casco urbano, que cuenta con un poblado, su necrópolis y el santuario en una superficie de 3.000 metros cuadrados. Los arqueólogos lo consideran un conjunto arquitectónico único en el mundo.
El yacimiento de Los Molinicos es uno de los poblados ibéricos más importantes de la Región de Murcia. Aunque la mayoría de las estructuras visibles son de época ibérica (iniciada en el siglo V a.C.), el cerro fue testigo de varias fases de ocupación que se inician en el neolítico.